29/03/2016 | NACIONAL

Federico Martelli: “Se vienen tiempos muy oscuros y hay que estar preparados”

En esta  entrevista en profundidad,  el secretario general del MUP analiza los primeros 100 días de Mauricio Macri Presidente, el futuro político y económico de la nación y hasta se anima a una autocrítica.  Asegura también que el liderazgo de CFK es indiscutible y que el 13 de abril será un día histórico.

¿Qué evaluación haces de los primeros 100 días de Macri?

Lo central es que tenemos un Macri, que al igual que Néstor Kirchner, no vino a dejar sus convicciones en la puesta de la Casa de Gobierno. Está aplicando un plan neoliberal clásico que en pocas semanas transfirió cientos de millones de dólares hacia los sectores más concentrados de la economía.

En su concepción, Argentina nunca podrá competir con los países centrales elevando su productividad a partir de investigación y desarrollo y calidad de los recursos humanos, sino que debe competir a partir de costos, por ende la primer medida para atraer inversiones es bajar el salario y soltarle la soga al mercado para que fije nuevas reglas.

El primer problema es que para hacer eso en un país que tuvo dos gobiernos peronistas exitosos, necesitás meter miedo como se hizo antes. En la dictadura el miedo era a ser asesinado, torturado y desaparecido, en los '90 el miedo fue a la hiperinflación primero y a la desocupación después. Mediante ese miedo pudieron meter los programas económicos del FMI que se cumplieron en un 80-90% y para 2001 habían desarticulado el país.

Por eso Macri necesita que la desocupación supere el 10% lo más rápido posible. Y hoy ese miedo instalado por los grandes grupos mediáticos hace que el 100% de los gremios estén firmando paritarias a la baja.

El segundo problema que tiene el programa de Macri es que sin mercado interno la producción nacional se destruye en cinco minutos, porque por más que ates a los trabajadores con cadenas a las máquinas y les hagas un turno de 14 hs, no podés competir, porque en el sudeste asiático hacen lo mismo pero trabajan a escalas planetarias, y China o la India, con la desaceleración del crecimiento están trabajando a precio de dumping, al igual que algunas producciones de Europa.

Macri pone como ejemplo a Perú. Ahí tenés 85% de trabajo informal y una sociedad que no está estructurada en torno a la industria sino a commodities y servicios. El 60% de lo que exportan son minerales.

Eso es inviable en argentina, por eso el plan de Macri puede fracasar a largo plazo. El problema es que en el corto plazo puede tener un relativo éxito y eso le permitiría consolidar su poder político.

¿Qué significa que puede tener “éxito”?

El gobierno de Cambiemos tiene dos destinos posibles: Crecimiento con exclusión social o estancamiento con exclusión social. Puede ser Menem del 91 al 98 o puede ser Menem-De la Rua del 98 al 2001. En ambos casos, teniéndo éxito o no, habrá exclusión, pero si Macri logra estabilizar un programa de crecimiento, a partir del endeudamiento o la obtención de financiamiento por desprendimiento de activos, la exclusión va a ser gradual y escondida. La desocupación puede subir uno o dos puntos por año y la pobreza 3 o 4 puntos por año, pero habrá un 35% de la población que se va a beneficiar directamente si hay crecimiento y con ese 35% más otro 5% de inútiles útiles le alcanza para ganar en 2017 y de ahí a la reelección hay un paso. Para cuando las consecuencias sociales sean visibilizadas en los medios ya van a haber pasado varios años. Acordate que Canal 13 descubrió la pobreza cuando se peleó con Menem,  pero de los 100 mil ferroviarios en las calles y del santiagueñazo de 93 ni se hablaba en los medios.

¿Pero también puede fracasar en el plan económico?

Sí, porque a diferencia de los 90, el mundo no está en una fase de expansión económica sino de retracción. No está claro que acá venga una lluvia de dólares a invertir y mover la economía. Es fundamental que a Macri le vaya mal, porque si no se van a venir tiempos muy oscuros, y nos vamos a tener que preparar para eso. Hambre, represión y disciplinamiento social. Lo de la nueva derecha democrática es puro marketing, son la misma derecha reaccionaria de siempre que han mejorado y perfeccionado la imagen. Prat Gay no se parece un Martínez de Hoz, pero las consecuencias económicas son las mismas y tienen un eslabón perdido entre ambos que es Cavallo. Pero en esencia son lo mismo.

¿Una parte del Peronismo dice que quiere que a Macri le vaya bien?

Dicen eso porque son unos caretas. Juan Manuel Urtubey y Diego Bossio son tipos muy formados y saben perfectamente que si a Macri le va bien destruye el país. Lo dicen para quedar bien con los televidentes de TN que aman la buena onda y eso de tirar todos para el mismo lado. Yo no puedo tirar para el mismo lado que los que vienen a dejar sin trabajo a mis vecinos y amigos ni desearle que le vaya bien a Jack el Destripador.

¿Qué rol tiene que tener el Peronismo en esta etapa?

Eso lo tienen que definir los militantes. Sería muy atrevido de mi parte decir “el peronismo tiene que hacer tal o cual cosa”. Nosotros, desde el MUP, podemos aportar algunas ideas y sobre mucho trabajo. Lo que no va más es un Peronismo adolescente que busca traidores hasta debajo de las piedras y que levanta el dedo acusador sobre los que creemos que en los últimos años se hicieron muchas cagadas.

Creo que todos nos comimos un sapo, o dos o tres, porque siempre priorizamos el rumbo estratégico del gobierno y no quisimos hacer olas, pero desde 2012 esto se estaba hundiendo y nos querían convencer de que en realidad estábamos mejor que nunca. Y cuando ibas a decir “me parece que está entrando agua al barco” te contestaban con “ya sabíamos que ibas a mostrar la hilacha” y cosas por el estilo.

Ahora me parece fundamental meterse de lleno en el territorio y acompañar y protagonizar el conflicto social. En cada barrio donde crezca la desocupación y la pobreza tenemos que estar organizando una copa de leche, compras comunitarias, huertas y farmacias populares. En cada acto de injusticia tiene que estar el militante para poner el hombro y reconstruir los vínculos que se rompieron. Porque en muchos de esos barrios humildes PER DI MOS la elección.

¿Te referís que se cometieron errores de gestión o políticos?

Políticos. En la gestión se hizo lo que se pudo. ¿Se podría haber hecho mejor o más? Quizás si, pero tenés que tener en cuenta que desde 2008 el mundo voló por los aires y Europa y EEUU entraron es recesión o estancamiento y los commodities bajaron 40, 50 o 60%.

Cristina eligió sostener el circuito de la economía mediante la inyección de dinero y eso te genera a mediano plazo mil desajustes, pero peor hubiera sido bajar los brazos y entregarse. Es cierto que no se avanzó en la nacionalización del comercio exterior y que muchas veces se priorizó lo social por sobre lo productivo, pero la idea estratégica era empalmar ese sobrecalentamiento de la economía con un desarrollo productivo que pudiera desinflar las tensiones.

En política se entró en una lógica expulsiva. Para nosotros el acto en Velez del 27 de abril de 2012 fue el punto de bifurcación. Yo creo que ese día algunos compañeros creyeron que se podía prescindir de los intendentes, los gobernadores, los gremios y la estructura tradicional del Peronismo y a partir de ahí esa lógica fue profundizándose hasta llegar a la entrevista en Página12 cuando Máximo dice que la “fuerza propia” de cristina es La Cámpora. Ese día me encontré con un compañero del Evita y me dijo “estoy shockeado, nos dejan afuera por los diarios”.

A mi me gusta esa frase de Perón que dice algo asi como “vienen todos los días y me dicen: 'Estos son los traidores' y vienen otros y me dicen 'Los traidores son los otros'. Y todos me dicen que tienen razón” y Perón les dice: “Yo estoy para llevarlos a todos, buenos y malos'. Porque si quiero llevar sólo a los buenos me voy a quedar con muy poquitos”.

Y así terminamos, siendo pocos. Van a decir “No viste la plaza del 9 de diciembre, éramos cientos de miles”, y es cierto, pero de esos cientos de miles solo un puñado extremadamente reducido tomó todas las decisiones, buenas y malas, y el resto acompañamos porque consideramos que Cristina acertó mucho más de lo que erró, porque fue uno de los pocos gobiernos del mundo que se atrevió a desafiar el status quo, pero estuvimos afuera o en lugares testimoniales.

¿Está cuestionado el liderazgo de Cristina?

No. El liderazgo de CFK es indiscutible. El resto de los dirigentes del Peronismo están, con suerte, en un 25% de su capacidad política. Lo cuestionan aquellos que quieren negociar con el establishment un lugar al sol. Ven que el gobierno de Macri puede ser largo y prefieren acordar rápido. No estoy diciendo que no se puedan hacer críticas, sino que a esta altura uno percibe quién hace críticas constructivas y quién pretende un peronismo dócil y colaboracionista.

¿Macri va a intentar meterla presa?

No sé qué análisis hace Macri. Lo que viene comprobando es que la acción política del Peronismo es inútil en estos 100 días. Derogo la Ley de Medios por DNU, se juntaron 40 mil personas en Plaza Congreso y no pasó nada más. Metió presa a Milagro Sala, cortamos todas las rutas del país, 30 días de acampe en Plaza de Mayo y sigue presa. Echaron 20 mil trabajadores, hubo paro nacional de ATE, Plaza de Mayo llena y al otro día siguió echando trabajadores. Reprimió en Cresta Roja y en La Plata y no pasó nada. Por ahí especula que la puede meter presa a Cristina y que no pase nada. Viste como es el pueblo, no pasa nada hasta que un día pasa todo junto y por ahí tenemos otro 17 de octubre. Veremos qué pasa el 13 de abril. Por lo pronto vamos a estar ahí ese día.

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