Comunicación popular y militante

Comunicación popular y militante

Para dar con las bases  de un oficio con compromiso militante-sólo a la altura de otros como José Martí-, basta con hacer un repaso por sus investigaciones y trabajo periodístico popular: Operación Masacre, que revela la historia de los fusilamientos del basural de José León Suárez, El Caso Satanovsky y ¿Quién mató a Rosendo?

Fue también el creador de la agencia clandestina de noticias ANCLA y artífice de la Cartaa la Junta Militar, acciones de un militante popular que enriquecieron la historia argentina de los últimos 60 años, ejerciendo la justicia como valor representativo de la verdad y los derechos humanos.

           

En la coyuntura actual, el eje comunicación y medios se ha transformado no sólo en un tema de divisiones ideológicas, sino que grafica claramente dos tipos de país, por un lado los que sostienen el poder mediático oligopólico (un eje de derechas liberales) con traspasos de licencias y empresas cómplices de un sistema que margina, miente, censura, compra jueces y está manchado de sangre civil y militar, y por  el otro,  los que creen en una nueva historia, con un pueblo más equitativo desde el compromiso con el pueblo y sus derechos.

Las minorías fueron silenciadas, pero no acalladas; están más ardientes que nunca y el ejemplo más claro es la representación de las manifestaciones culturales que proponen rescatar y reconfigurar el origen.

 

La historia está hecha por hombres y mujeres que, según sus intereses, buscan desentrañar  la vida misma. Desde siempre se ha intentado proyectar una historia anacrónica, lineal, de factoría del desarrollo para el progreso apoyada en una clara declaración de valores universales inquebrantables para la unificación y cooptación de absolutamente todo, hasta el aire que respiramos. Pero por suerte están los que cultural y políticamente trascienden por  fuera de la construcción antidemocrática. Son ellos los verdaderos participantes de la política para liberación.

La comunicación popularnos posibilitará analizar críticamente la realidad para transformarla, para saber cómo operan los grandes monopolios y para tejer lazos comunitarios a través de la nueva ley de medios, desde la que trabajaremos en torno a la batalla cultural para la liberación.

No existe nada mejor que la comunicación para empezar a transitar por caminos repletos de equidad y con un objetivo principal: NUNCA MÁS dejarse vaciar las mentes y los corazones.

El resurgir de los pueblos está latente desde las entrañas de la profunda Latinoamérica y en ese sentir estamos nosotros, una generación que toma la posta desde necesidades conjuntas por el bien comunitario.

El pueblo se levanta y anda, se junta, se moviliza, se vuelve a organizar, lo hace en Medio Oriente (la primavera árabe) a través de las redes sociales donde el capitalismo ha mantenido monarquías y guerras de alta intensidad, como así también con las comunicaciones que se infiltran o descifran para decirnos dónde es que podemos llegar a estar parados, como ocurriera con el caso Wikylicks.

Nos reencontramos con la libertad de acción que les fue arrebatada a los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos, con la necesidad de empezar a cerrar caminos y abrir otros a partir de una base estructural con cimientos indispensables para edificar una sociedad democrática.

Debemosser consientes que sin la posibilidad histórica de reconfiguración política militante popular, impulsada por Néstor Kirchner a partir de 2003 y el trabajo constante que viene dando la compañera Presidenta Cristina Fernández, no podríamos juntarnos para debatir e indagar sobre lo que está en juego si no luchamos:  el mismísimo derecho a tomar lo que nos fue arrebatado en los ’90 por el neoliberalismo y hacer un presente más justo rescatando la fuerza de las generaciones silenciadas por el terrorismo de Estado, la conciencia crítica transformadora en este proceso de nuevas subjetividades juveniles populares.

Hemos recuperado el valor y las ganas de volver a pararnos, de no subyugarnos  nunca más, de aprovechar la presente coyuntura que nos permite palpar el sí se puede hacer las cosas en el camino del esfuerzo, de la participación de TODOS los que queremos ver un país y un mundo más justo.

Puntos relevantes de la actual Coyuntura y cambio de época en eje política y medios

  • La comunicación no es un derecho de los medios, sino del pueblo
  • A partir de la 125, lo que cambió fue el rol de los medios y la forma de producir contenidos como en el caso de aquellos que se caracterizaban como “independientes o comunitarios” como TN (dejaron al descubierto los intereses y el tipo de país por el que bregan).
  • Generación mejores fuentes de comunicación y nuevas agendas
  • La comunicación como producción de sentido inmersa en una batalla cultural
  • El camino hacia el fin del corporativismo
  • La Leyde Medios es un hiato en los 200 años de disputa cultural e/ el pueblo y las corporaciones liberales (construcción de sentido que niega la memoria colectiva y la construcción popular)
  • El 7 de diciembre de 2012 se vence la cautelar para Clarín (proceso de desinversión y entramado monopólico)
  • El movimiento pendular de avance y retroceso de la derecha, se contrarresta con un pueblo unido y organizado (intentonas y golpes parlamentarios llevadas a cabo con complicidad de medios en Venezuela, Ecuador, Honduras, Bolivia y Paraguay)

¿Qué te pasha Clarín, estásh nervioso?       

Los mejores y peores meses de Clarín

En la zona dura de la primera mitad de 2011se advirtió que Clarín sólo había logrado perforar el “techo” de los 300.000 ejemplares en un solo período. En el primer semestre de este año no lo logró en ningún mes. Como dato complementario, cabe recordar que en 2006 el “piso” de Clarín eran los 400.000 ejemplares promedio.

Su mejor mes fue abril, período en el que logró circular 285.611 ejemplares promedio diario de lunes a domingo. En segundo lugar se ubicó enero, con una media de 273.954 ediciones.

El peor mes fue marzo, cuando se ubicó en los 271.004 ejemplares promedio diario de lunes a domingo.

Su promedio diario semestral se ubicó en los 274.053 por debajo de lo logrado en el mismo lapso de 2011 (292.000), 2010 (322.283), 2009 (354.671), 2008 (380.626), 2007 (393.922) y 2006 (413.178).

 

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