INTRODUCCIÓN Para comprender nuestra realidad cotidiana, tenemos que conocer cómo funciona el mundo. Cómo funcionan las relaciones de poder, la economía, la política y la situación de la clase trabajadora y los sectores populares.
Nada de lo que ocurre en el mundo es producto de la casualidad, ni siquiera lo que ocurre en nuestras vidas, todo está regido por leyes, ya sean propias de la naturaleza o de la política -las leyes judiciales, los modelos económicos, las reglas culturales y sociales también son decisiones políticas- .
Si nos caemos de una silla es porque existe la ley de la gravedad, si nos enfermamos es porque existen factores que nos producen tal enfermedad, genéticos o producto del ambiente, si no podemos tener acceso a la salud para curar esa enfermedad es porque el Estado ha decidido excluirnos del sistema de salud, porque ha priorizado otros intereses, y así con todos los ordenes de la vida.
Para entender esto, es bueno recordar al poeta y militante Bertold Brech que escribio: "El peor analfabeto, es el analfabeto político, él no escucha, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. Él no sabe que el costo de la vida, el precio de los porotos, del pescado, de la harina, del arriendo del zapato y del remedio dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es un burro que se enorgullece e infla el pecho diciendo que odia la política. No sabe el imbécil que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado el asaltante y el peor de todos los bandidos que es el político sinvergüenza, deshonesto corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales."
Y si existe un orden social impuesto, que no es casual, si no que es histórico, que responde al interés de una clase social, la clase más alta, la que domina el poder económico, que ha impuesto sus leyes sociales, culturales, de consumo y judiciales a todas los demás, también podemos decir que es transitorio, no es una verdad absoluta, es una verdad impuesta, por lo tanto, también existe la posibilidad de cambiarlo, de transformarlo, de construir un nuevo modelo, que parta de la igualdad de derechos, de la igualdad social, del libre desarrollo de las unidades productivas, de la organización de los trabajadores, generando trabajo en función de las necesidades reales de nuestro pueblo, de nuestro barrio, como hacemos con las cooperativas, y no a partir de las necesidades ficticias de consumo que nos impone la propaganda del sistema.
Un modelo basado en la integración, en el apoyo mutuo, en la solidaridad, en donde las finanzas -el dinero- estén al servicio de la economía, y la economía esté al servicio del trabajo, y el trabajo sea funcional a necesidades reales, de nuestra clase, y no que trabajemos para producir lo que ni siquiera después vamos a poder comprar con el sueldo que nos pagan, y que encima no representan un bien social, sino mayor consumo para enriquecer a los que manejan el mundo a través del poder económico y político.
EL MUNDO
El mundo atraviesa la peor crisis económica en su historia. Y como la crisis es generada en el epicentro del capitalismo mundial (EE.UU), llegará en mayor o menor medida a todos los países, aún a aquellos, como nuestro país, que vienen teniendo mayor independencia económica.
Es evidente que si esta crisis hubiese llegado en el 2001, la situación hubiese sido caótica, pero la solvencia de las economías regionales, con superávit fiscal y desendeudamiento público, permitirá amortiguar el impacto, aunque se deberá avanzar en medidas que protejan el empleo y el salario.
Sobre todo por el impacto que puede causar en el sector industrial, ya que todas las crisis desatadas en EE.UU., siempre transformadas en crisis de la economía y el mercado mundial, han tenido un fuerte impacto en el comercio mundial, afectando las exportaciones, pilar de las economías nacionales.
Está claro que estamos ante una crisis cíclica del capitalismo, que puede convertirse en una crisis sistémica por el fracaso del modelo neoliberal y la globalización como estrategias para superarlas.
Pero existe una diferencia sustancial entre esta crisis y las predecesoras, y es que el capitalismo está llegando al límite de sus posibilidades históricas de seguir concentrando riquezas en función de la transformación de la naturaleza a través del trabajo.
Estamos ante el comienzo del fin de las materias primas, especialmente del petróleo. Esto generará, a mediano plazo, la necesidad de buscar nuevas formas de producción y de consumo.
La crisis generará que el mundo deje ser unipolar (centrado en EE.UU), para pasar a un mundo multipolar (con varios centros de poder).
AMÉRICA LATINA
Las condiciones actuales de América Latina nos permiten pensar que hay un modelo político actualizado para la etapa de crisis de la globalización capitalista. Nunca antes en la historia existió una continuidad y una legitimación de la democracia como la que vive nuestro continente, y nunca antes el imperialismo norteamericano –sin querer subestimarlo- estuvo tan lejos de poder imponer sus planes, ya sea a través de la economía o la fuerza militar.
Noam Chomsky, en una reciente conferencia para la Universidad de El Salvador consideró que la integración latinoamericana “mina el control de Washington” en la región y que “por primera vez en la historia de los países de la región están viendo como resolver los problemas sin la presencia de los Estados Unidos”.
Como decíamos antes, la crisis mundial se da en un contexto de legitimación democrática inédito. A diferencia de la América Latina de los golpes de Estado, las proscripciones, los bombardeos y los fusilados, se encuentra rediscutiendo nuevas formas de gobierno, democráticas, populares y libertarias.
América Latina puede aparecer en el centro de la escena, no sólo en lo económico, como exportador de materias primas, sino en lo político, como nueva síntesis histórica que aúne posibilidades de pensar la economía en función de un desarrollo sustentable, basado en la “economía real”, basada en las necesidades materiales reales de los pueblos, y dar paso a una reestructuración de la economía mundial, rompiendo el parámetro absurdo y autodestructivo de medir el crecimiento según el consumo de recursos naturales no renovables.
Movimientos populares, frentes políticos y electorales están acercando posiciones, ideas y generando nuevas síntesis de cara a un nuevo programa histórico, a un nuevo marco teórico.
Como en otros momentos de la historia, la crisis del capitalismo permitirá que se generen condiciones para el surgimiento de nuevos proyectos nacionales y populares.
Es sin dudas en el proceso político que atraviesa América Latina, en la revolución pacífica cultural y social, donde se encuentre la salida para derrotar al neoliberalismo globalizado y representar una alternativa para los pueblos del mundo.
ARGENTINA
El gobierno de Kirchner fue producto de una correlación de fuerzas que, por primera vez en 30 años, fue favorable a los sectores nacionales. Del país de la economía manejando la política nacional y las relaciones internacionales, en 4 años se paso a un país donde la política busca manejar la economía y de esto surge un nuevo relacionamiento con el mundo y particularmente con Latinoamérica, y éste quizás sea el logro más importante del gobierno.
Por su parte, los sectores desplazados en el nuevo esquema de poder, tienen una objetivo central, impedir que la ligazón entre pueblo y gobierno se profundice, que se ponga en pie el movimiento nacional, que el Estado aparezca como rector de economía y se distribuyan las ganancias de forma equitativa.
La asunción de Cristina Fernández se vio conmocionada por el conflicto con los empresarios del campo, quienes rechazaban las retenciones móviles, que hoy quedó en claro que era una medida correcta, ya que al bajar el precio de la soja, son los pequeños productores los más perjudicados. El conflicto generó también que se rompa la Concertación, la coalición de gobierno, dejando en claro que el gobierno eligió mal a sus aliados, como los radicales Kats y Cobos y el PJ Felipe Solá entre otros, que aprovecharon el conflicto para traicionar no al gobierno, sino a la voluntad popular, pero aunque los medios lo oculten, el conflicto partió a todo el arco político, a la federación agraria, a la coalición cívica de Carrio, mientras el gobierno se partió por derecha, estos sectores se partieron por izquierda.
La reciente reestatización del sistema de jubilación privado es un paso fundamental para recuperar el rol del Estado, quizás la medida más importante en estos 5 años de gobierno.
SALUD: Más allá de lo que se ha avanzado en este terreno. El sistema público de salud debe ampliarse y estar al alcance de todos los habitantes de nuestro país, nadie debería no tener obra social, el planteo de que la salud la maneja el mercado se ha desechado en todo el mundo, menos en Argentina y EE.UU .
TRABAJO: Está claro que la generación de trabajo y alcanzar pleno empleo no es solo tarea de las inversiones extranjeras, de hecho muchas de ellas han sido causantes de desocupación. En este terreno, las Pymes han sido las principales generadoras de empleo y donde existe una distribución de las ganancias más equitativa. Por otra parte, se deberá avanzar en el apoyo a fábricas recuperadas y programas destinados a la creación de cooperativas para realizar obra pública.
SEGURIDAD SOCIAL: Debe crearse el seguro universal a la desocupación, algo que seguramente el gobierno no impulsará hasta que bajen las altas cifras de trabajo en negro y desocupación, pero si podría avanzar en lo inmediato en un seguro a la niñez en la Argentina. Por otra parte, las experiencias de programas focalizados ya están agotadas, sin políticas sociales universales prima el clientelismo y se genera mayor desigualdad entre los que son adjudicatarios de los programas y quienes no.
EDUCACIÓN: Tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires se realizó una reforma histórica, donde a diferencia de la Ley Federal impulsada por el Banco Mundial, se consensuó con todos los sectores gremiales, educativos, políticos y sociales, garantizando la gratuidad y homogeneidad de los contenidos, teniendo como matriz a la educación como igualadora de oportunidades. Se recuperó la educación técnica desmantelada en la década de los ’90. En lo salarial, los trabajadores de la docencia han mejorardo sus ingresos y el presupuesto educativo prevé llegar al 6% del PBI. Más allá de lo que falta en materia educativa, la orientación de las políticas hacia este sector van por el buen camino.
JUSTICIA: Si algo caracterizó al gobierno en su primer tramo de gestión es el desmantelamiento de la mayoría automática del menemismo, nombrando jueces de gran prestigio académico. Se avanzó en los juicios políticos a jueces cuestionados por corrupción, en este sentido se reformó el Consejo de la Magistratura permitiendo un esquema que dinamizará estos juicios. Otro punto que caracterizó al gobieno de Kirchner son las medidas tomadas en relación al enjuiciamiento de los responsables de la última dictadura militar a partir de la anulación de las leyes de impunidad y los indultos. Pero por abajo, la justicia sigue siendo lenta, y sigue habiendo una justicia para los poderosos y otra para los pobres.
DESARROLLO SOCIAL: Se logró bajar los índices de mortalidad infantil por causas evitables. Se cambió la lógica asistencialista por programas de capacitación laboral y financiamiento a proyectos productivos. Se reconoció la importancia de las organizaciones sociales como regeneradoras del tejido social destruido por la dictadura y el neoliberalismo y como dinamizadoras en la distribución de la riqueza y el mejoramiento de los barrios, rompiendo la estructura clientelista de los punteros.
INFRAESTRUCTURA Y PLANIFICACIÓN: Por primera vez en muchos años la inversión pública supera el 3% del PBI., se realizaron miles de obras en caminos, represas y recuperación de plantas de energía, en este sentido, se avanzó en un proceso de diversificación de la matriz energética a través de incorporar al tendido eléctrico nacional a la Patagonia, que permitirá incluír la generación eólica y se está terminando la central nuclear de Atucha. Se realizaron, y se seguirán realizando, miles de viviendas en todo el país, mediante la urbanización como estrategia para solucionar los asentamientos precarios y no la relocalización. Miles de personas desocupadas, provenientes en su mayoría de organizaciones sociales de desocupados, consiguieron trabajo a través de las cooperativas, ya sea construyendo casas, realizando veredas, haciendo el tendido de agua corriente, saneando arroyos o remodelando casas precarias o sin terminar de los barrios.
ECONOMÍA Y PRODUCCIÓN: Se eligió la política macroeconómica de favorecer la producción y el trabajo a través de la fijación de un tipo de cambio competitivo y con bajas tasas de interés, permitiendo que el país crezca al 9% anual. Se rompió con el esquema de dependencia de las políticas librecambistas del FMI y BM.
MEDIO AMBIENTE: Un país no puede encarar un proceso de reindustrialización sin reglas ambientales claras. Las empresas, mediante una legislación pensada por el zorro que cuida las gallinas, y los negociados con gobernantes, desde la última dictadura militar, vienen haciendo lo que se les antoja, como no se puede esperar a que el cuidado del medio ambiente sea rentable para las empresas para que la situación cambie, se seguirán desmontando bosques, contaminando napas de agua y los ríos, destruyendo las tierras cultivables o emitiendo gases contaminantes, con las consabidas enfermedades y cambios climáticos, hasta que el Estado y la sociedad no se decidan a enfrentar a los verdaderos causantes de estos problemas, provengan de la política o del empresariado.
PETRÓLEO: Más allá de haberse creado una empresa petrolera estatal que avanza en la exploración, un recurso estratégico como el petróleo no puede seguir estando en manos de capitales privados extranjero, y el Estado remitirse a cumplir los roles que la empresa no cumple, como es en materia de inversión y exploración.
BUENOS AIRES
El gobierno de Daniel Scioli es decepcionante desde todo punto de vista, no arrancó con el empuje que tuvo Kirchner en su momento, no tiene programa de acción, no tiene políticas sociales, tiene un gabinete de ministros mediáticos que no han logrado nada hasta ahora, desde el MUP debemos impulsar el recambio provincial y socavar el poder de Scioli, para que no confunda a la gente y se cuelgue de los logros del gobierno nacional. Sacando a Álvarez Rodríguez -Ministra de Obras Públicas-, y Oporto -Ministro de Educación-, no hay nada más para rescatar. Ahora, ante la falta de gestión, quiere volver a la mano dura, meter presos a los menores, y solucionar el problema de la inseguridad con más cárceles, dejando de lado los problemas de fondo, como la educación, la salud, el trabajo, y la falta de futuro.
LA PLATA
Pablo Bruera sí arrancó bien su gobierno, generó medidas efectivas, abrió el juego a nuevos actores políticos y sociales, y puso en funcionamiento la ciudad, respondió cada vez que se lo solicitamos, pero también recae sobre nosotros la responsabilidad de apoyar la gestión para profundizar los cambios. Hoy somos parte de la coalición que gobierna la ciudad, venimos trabajando con varias direcciones municipales, con los delegados, y venimos conformando la unidad con varios sectores políticos de la ciudad. La formación, la organización y la mayor participación harán que demos el salto y seamos un movimiento y un partido político de peso en la región.
Jueves 13 de noviembre de 2008


